Por Raitza Patricia Galván Piñeros
Por lo que recuerdo, llevo casi más de un año en las mismas y no puedo evitarlo, por más que quiera tengo que enfrentarlo. La movilidad en Bogotá cada día es peor, no puedo creer que hacer una sola diligencia le tome a uno medio día, y no se trata de tener que recorrer toda la ciudad o simplemente pensar que la labor toma mucho tiempo, es solo cuestión de conocer y vivir diariamente con este problema, el cual, en estos tiempos, se ha convertido en una pesadilla para los Colombianos.
En una ciudad como ésta, donde se dice que la población total es de 6.776.009, es normal hablar de pocas alternativas de transporte y por el contrario muchos represamientos en él (trancones), dado que las vías con las que cuenta no son suficientes para la movilidad de dicha población.
Hace unos años, el alcalde Enrique Peñalosa implemento como alternativa de movilidad el Sistema de Transporte Masivo del Tercer Milenio "TransMilenio" que de cierta manera ha ayudado a más de 1.000.000 personas que lo usan a diario; así mismo, existen las ciclovías y/o ciclorutas, las cuales además de ayudar a reducir la polución en la que vivimos, sirven para disminuir el tráfico en la ciudad. Para combatir los represamientos que se presentan en las vías de Bogotá, la administración distrital ha promovido varias estrategias, como el día sin carro y el pico y placa, donde para muchos la última de ellas, se ha convertido en un tema de discusión, por el hecho que realmente no se sabe si ayuda o perjudica la movilidad.
A pesar de estas estrategias, el tráfico aumenta cada
vez más y la movilidad se hace más traumática a medida que pasa el tiempo, gran culpa de esto la tienen las obras de transmilenio de la calle 26, las cuales han desencadenado muchos problemas en la contratación e incumplimiento de ésta. Se tejen muchos comentarios respecto a éste tema, existen supuestos causantes de la preocupación con la que viven la mayoría de la ciudadanía, han pasado por tela de juicio el Grupo Nule, el Alcalde Samuel Moreno y su equipo de trabajo, el consorcio Transvial, el IDU, Iván Moreno y muchos más, pero aún no se conoce respuesta alguna a tales demoras e irregularidades, tal vez pasen años tratando de aclarar tal hecho, lo único seguro, es que todos los que habitamos la ciudad debemos continuar esperando y teniendo “paciencia” a la hora de movilizarnos por Bogotá.